El consumismo

Pasadas las navidades, he pensado que es un buen momento para hacer una reflexión. Aunque ni mucho menos soy un experto en el tema, me veo con la necesidad de dar mi opinión sobre el consumo en general. La verdad es que no sé ni por dónde empezar.

Cómo no estoy dentro de la mente de otras personas y no puedo hablar por ellas, hablaré en primera persona para evitar confusiones. Solo quiero remarcar que se trata de una opinión personal y de mi forma particular de ver el mundo a día de hoy, que puede perfectamente no estar relacionada en absoluto con la realidad.

Voy a ir al grano. He estado toda mi vida pensando que más es mejor. Cuántos más conocimientos, más objetos, más productos, más dinero, más éxito, mas reconocimiento, mejor «status» social, más actividades, más gente a mi alrededor y muchos más, mejor y más satisfactoria será mi vida.

comprar

Después de mucho tiempo, me he dado cuenta de que todo esto (en mi vida), no me da ninguna respuesta a nada. Me agota física y mentalmente el hecho de pensar que es mas importante lo que poseemos y el dinero que ganamos que lo que hacemos con nuestra vida y cómo cuidamos nuestras relaciones personales. Creo que vivimos en una sociedad en la que es mas importante tener el último modelo de «iphone» que invitar a tus amigos o familia a cenar. Y repito, no digo qué esté mal, ni que si tienes un buen teléfono automáticamente ya eres una «mala persona». Quizás no anteriormente, pero ahora mismo, te puedo asegurar que me hace muchísimo mas feliz pasar un rato a solas en silencio, estar con mis amigos, familia, o cualquier otra cosa, que el hecho de pensar que dispongo de «x» dinero en mi cuenta corriente, o que tengo una «TV» de no sé cuantas pulgadas.

consumo

Para que no se me malentienda, no me considero nadie «especial», mas o menos capaz de algo que cualquier otra persona. Simplemente he despertado de una ilusión y veo que todas estas cosas no son la solución a NADA. Cuántos menos objetos tengo, menos energía les dedico y mas queda libre para gastar en cosas que realmente me importan. Y no estoy hablando de vivir debajo de un puente con cuatro cartones. Estoy hablando de tener el dinero y los recursos mínimos y suficientes para vivir. Lo demás, para mí, es más que secundario.

Pero hay que trabajar muy duro para comprarse aquél coche y tener ese teléfono móvil, o conseguir ése préstamo para pagar una hipoteca de una casa gigante de la cual solo utilizarás un 30% del espacio existente. Si realmente, todas estas cosas te hacen feliz, quién soy yo para decirte lo que vale y lo que no?

Pero… ¿que hay de las personas que no necesitan tanto? Déjame que te diga una cosa, he vivido sin televisión, manejando bicicletas oxidadas y reventadas, incluso abandonadas o prestadas. He vivido también recibiendo el salario mínimo que me permitía comer, pagar calefacción, luz, agua y alquiler. No tenía coche, cuadros, muebles impresionantes, consolas, no salía a cenar cada sábado, no tenía a mi familia y no tenía más de 14-15 prendas de ropa en total. Acababa de encontrar una nueva forma de ser feliz. También se puede ser feliz sin estar a la última en todo y viviendo en el espacio que necesitas, ni más ni menos. Pero ésto no sé si interesa. Si todos dejáramos de comprar de forma compulsiva quizá tendríamos más tiempo para dedicarle a nuestros seres queridos y a nosotros mismos. Pero, evidentemente, supongo que las multinacionales y bancos estarían en contra de sacrificar parte de sus ganancias para contribuir a un mundo mejor.

Quizás también, entonces, le daríamos una oportunidad a nuestros recursos y al medio ambiente y generaríamos un planeta mucho mas limpio y sostenible con un entorno menos competitivo y mas cooperativo.

contaminación

Para finalizar, simplemente me gustaría añadir que mi objetivo con este texto no es cambiar el mundo ni hacer que tú cambies tu vida. Por otro lado, lo que quiero es abrirte una «puerta de esperanza» y decirte que sí a través de ésta sociedad de consumo no consigues ser feliz, es porqué estabas buscando en el lugar equivocado. Está claro que el consumismo es una forma de vivir, pero ten en cuenta que aunque es la única que nos enseñan, se puede vivir con muchísimo menos de lo que crees siendo igual o más feliz que lo que te han prometido hasta ahora.

Para empezar, una buena pregunta sería si tú mismo serías capaz de respetar un colectivo que eligiera una forma de vida mucho más simple.

Espero de verdad que le des un par de vueltas al tema y llegues a alguna conclusión. Muchas gracias por tu atención y por haber llegado hasta el final.

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8 respuesta a “El consumismo”

  1. De acuerdo contigo! Menos cosas, más tiempo para dedicarte a lo que te hace disfrutar! Me ha encantado tu artículo! Hay que reflexionar más a menudo!

  2. Superidentificada con tanto exceso comprado, guardado…apego material patológico para solucionar segurísimo.
    Felicidades por tu fresco, auténtico, sensato… artículo !!!

  3. Me gusta lo que he leído…
    Es un trabajo personal muy importante el que se ha de hacer para que, sobretodo los más jóvenes, empiecen a vivir con otros valores… los imputs externos son muy fuertes!!

    1. Totalmente de acuerdo Lluïsa, entiendo también que no siempre es fácil un cambio de mentalidad, ni necesario para algunos, simplemente otro punto de vista… Muchas gracias por tu apoyo incondicional!! 🙂

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